Si vienes a pasar unos días con nosotros en Casita del Puerto, hay algo que no te puedes perder: las actividades acuáticas en Santa Pola. Aquí el mar no es solo un paisaje, es el escenario donde se viven las experiencias más memorables.
Desde la adrenalina de una moto de agua hasta el relax de un paseo en kayak al atardecer, cada plan tiene algo especial que contar.
Y como buenos anfitriones, queremos guiarte como lo haría un amigo local, contándote no solo qué hacer, sino también cuándo, dónde y cómo disfrutarlo al máximo.
Jet Ski: pura adrenalina en el Mediterráneo
Si quieres sentir libertad a toda velocidad, subirte a una moto de agua es la mejor manera. Empresas locales como Water Santa Pola Sports organizan rutas que no se quedan en dar vueltas cerca de la orilla: te llevan hasta lugares como el Faro de Santa Pola, donde los acantilados rojizos se ven imponentes desde el mar, o incluso hasta la isla de Tabarca, para combinar adrenalina con un chapuzón de snorkel.
Nuestro consejo: por la mañana temprano el mar está más tranquilo, ideal si es tu primera vez. Lleva gafas de sol sujetas, protector solar y, si puedes, reserva antes porque en verano las motos se agotan rápido. Desde Casita del Puerto llegas andando al puerto en apenas 10 minutos.
Parasailing: volando sobre la Costa Blanca
Si hay una experiencia que nos encanta recomendar a quienes llegan a Casita del Puerto, es el parasailing. En Santa Pola puedes vivirlo de la mano de la empresa que mencionamos anteriormente, que lleva años acercando esta aventura a visitantes y locales.
La sensación de elevarte sobre la Gran Playa y ver el Mediterráneo desde las alturas es indescriptible: azul hasta donde alcanza la vista, el puerto a tus pies y, si el día está claro, la isla de Tabarca asomando en el horizonte.
En TripAdvisor, esta actividad acumula decenas de opiniones positivas de viajeros que lo llaman “una experiencia inolvidable” y que destacan tanto la seguridad como la profesionalidad de los monitores. A muchos les sorprende lo suave que resulta el vuelo, incluso para quienes pensaban que sería más extremo.
A nosotros nos gusta recomendar hacerlo al final de la mañana, cuando la luz del sol en el mar es más brillante y el viento acompaña. Es el momento perfecto para tomar fotos que seguro se convertirán en el mejor recuerdo de tus vacaciones.
Snorkel en Tabarca: un mundo submarino
Santa Pola tiene el privilegio de estar frente a la Reserva Marina de Tabarca, un paraíso para quienes disfrutan del mar en calma y con gafas de buceo. Aquí puedes nadar entre bancos de peces, observar praderas de posidonia y descubrir fondos llenos de vida.
Tip local: los barcos hacia Tabarca salen cada hora desde el puerto (a solo 5 minutos a pie de Casita del Puerto). Lo ideal es ir en las primeras salidas, cuando el agua está más clara y la isla menos concurrida. Si no tienes equipo, no te preocupes: puedes alquilarlo allí mismo o contratar una excursión con monitor que te lleva directamente a las mejores calas, como la Playa de la Caleta.
Paddle Surf: equilibrio y calma
El paddle surf se ha convertido en una de las actividades acuáticas en Santa Pola favoritas de quienes buscan deporte sin renunciar a la calma. De pie sobre la tabla, sientes que caminas sobre el mar.
Las aguas tranquilas de la Playa de Levante son perfectas para iniciarte, mientras que los más experimentados pueden aventurarse hasta el cabo o practicar al atardecer, cuando el cielo se tiñe de colores y el reflejo en el mar es mágico.
Al amanecer suele haber mar en calma, perfecto para principiantes. Además, es un momento único para disfrutar del silencio del mar antes de que llegue la vida a la playa.
Kayak: explorar a tu ritmo
Si prefieres remar a tu propio ritmo, un paseo en kayak es ideal. Puedes alquilar uno en el puerto y lanzarte hacia el Cabo de Santa Pola, bordeando la costa y descubriendo pequeñas calas escondidas. Hacerlo al atardecer es un regalo: los acantilados iluminados por la luz dorada y el sonido del remo marcando el ritmo son pura desconexión.
Nuestra recomendación es que lleves agua, gorra y protector solar. Y si no quieres complicarte, apúntate a una ruta guiada: los monitores suelen incluir paradas para bañarte en rincones que, de otra forma, serían difíciles de encontrar.
Barco con fondo de cristal: diversión en familia
Si viajas con niños o simplemente quieres una experiencia más tranquila, los paseos en barco con fondo de cristal son una maravilla. Desde la cubierta podrás ver peces, estrellas de mar y la posidonia que cubre los fondos marinos de la bahía.
Esta actividad es perfecta a media mañana, cuando el sol ilumina mejor el fondo marino. Salen del puerto y suelen durar alrededor de una hora, lo justo para que los más pequeños no se cansen.
Buceo en la Reserva Marina
Para los más aventureros, Santa Pola es también punto de partida para descubrir el buceo. La Reserva Marina de Tabarca es uno de los mejores lugares de la Costa Blanca para sumergirse. Centros locales ofrecen bautismos para principiantes o inmersiones para buceadores certificados.
Si es tu primera vez, reserva el bautismo con antelación porque en temporada alta se agotan. Tabarca es famosa por la claridad de sus aguas, así que no olvides llevar una cámara acuática para llevarte un recuerdo bajo el mar.
Vive el Mediterráneo desde dentro
Santa Pola es un lugar que se disfruta tanto desde la arena como en el agua. Ya sea volando en parasailing, remando en kayak o descubriendo la vida marina en Tabarca, cada actividad tiene algo especial que aportar a tu viaje.
Cuando vuelves a Casita del Puerto después de un día así, con la piel salada y la sonrisa en la cara, sabes que has aprovechado al máximo tus vacaciones. Y lo mejor es que siempre hay algo nuevo por probar, porque las actividades acuáticas en Santa Pola son tan variadas como el propio Mediterráneo que nos rodea.