Cuando vienes de escapada a la costa, lo que menos imaginas es que acabarás disfrutando también de las compras. Pero aquí pasa algo especial: salir a comprar en Santa Pola no es un trámite, es casi una experiencia cultural.
Por eso hemos preparado esta Guía de compras en Santa Pola, pensada para quienes se alojan en Casita del Puerto y quieren llevarse algo más que recuerdos: sabores, colores y pequeños tesoros locales que cuentan historias del mar y de nuestra tierra.
El sabor del día: mercados que marcan la diferencia
Si nos preguntas dónde empezar, la respuesta es clara: los mercados locales. Aquí es donde se siente la vida real del pueblo, donde se mezclan las voces de los vecinos, el olor del mar y los productos de temporada.
Mercado Central de Santa Pola
Es el corazón de nuestras compras diarias. Nosotros recomendamos ir por la mañana, entre las 9 y las 11, cuando el ambiente está más vivo. En la zona de pescadería verás el género que llega directo de la lonja: merluza, dorada, gambas y hasta el pulpo seco, uno de los manjares más típicos.
Un consejo de local: si quieres el pescado más fresco, acércate a los puestos del fondo, donde atienden familias que llevan generaciones trabajando en el mar. No solo venden, también aconsejan sobre cómo cocinar lo que compras.
Y no te vayas sin pasar por los salazones. Esos sabores intensos, como la mojama o las huevas, son parte de nuestra tradición y se pueden llevar envasados, perfectos para un recuerdo gastronómico.
Mercadillos semanales
Los lunes y sábados, Santa Pola se llena de puestos al aire libre. Aquí encuentras de todo: fruta, ropa, artículos para la playa y souvenirs. El ambiente es animado, con vecinos regateando y turistas curioseando.
Si vas en verano, madruga un poco porque el calor aprieta y así aprovechas para pasear después por el puerto con tu compra fresca.
Para los que vienen con hambre: sabores que se llevan a casa
En Casita del Puerto siempre decimos lo mismo: quien prueba la cocina de Santa Pola, se la quiere llevar en la maleta. Y lo mejor es que sí se puede. Basta con dar una vuelta por el centro para encontrar esas tiendas que guardan lo más auténtico de nuestra tradición marinera y de la provincia.
Si paseas por el Mercado Central de Santa Pola, detente en los pequeños puestos de los alrededores. Un clásico es Salazones Valero, donde puedes comprar mojama, huevas de mújol o ventresca de atún envasada al vacío. Perfecto para regalar o para abrir en casa y recordar el sabor del mar Mediterráneo en cada bocado. Una cajita de mojama suele rondar los 12 € a 15 €, y te aseguro que vale cada euro.
En cuanto a vinos, a dos pasos del mercado tienes La Vinoteca de Santa Pola (Calle de Elche, 16). Allí encontrarás desde el clásico moscatel de Alicante hasta fondillón, un vino dulce que cuenta con siglos de historia. Lo bonito de comprar aquí es que siempre hay alguien dispuesto a explicarte qué botella se adapta a tu gusto, y además ofrecen estuches preparados que son ideales para llevar de recuerdo.
Y, por supuesto, no nos olvidemos de los dulces. En la Pastelería María, muy cerca del Castillo-Fortaleza, se hornean rollitos de anís y cocas bobas como las que hacen las abuelas santapoleras en fiestas. La coca boba, ligera y esponjosa, suele venderse por bandejas de unos 6 €, y te aseguro que es imposible que llegue entera al aeropuerto. Es de esas cosas que empiezas diciendo “solo un trozo” y de repente ya no queda nada.
Un consejo de local: si vas en verano, pregunta por la coca amb tonyina. Aunque tradicionalmente se prepara para las fiestas de San Juan, algunos hornos la hacen todo el año bajo pedido. Es una empanada rellena de atún, cebolla y piñones que tiene todo el sabor de Santa Pola en un solo bocado.
Souvenirs con alma: más allá de las típicas postales
Sabemos que en cada destino abundan las tiendas de recuerdos, pero en Santa Pola merece la pena buscar con calma.
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Tiendas de artesanía local: cerca del puerto hay pequeños comercios donde se venden pulseras y collares hechos con conchas y materiales del mar. Nada de piezas genéricas: son artesanos locales que trabajan a mano.
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Decoración marinera: si te gustan los detalles para casa, encontrarás farolillos, miniaturas de barcos y cuadros con motivos marinos. Son perfectos para recordar la calma del Mediterráneo cada vez que los veas.
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Ropa veraniega con estilo: muchas tiendas alrededor de la Glorieta ofrecen vestidos ligeros, sombreros de palma y bolsos playeros. Son prácticos para tus vacaciones y además te los llevas a buen precio.
En la zona de la Gran Playa, justo donde el paseo marítimo empieza a llenarse de sombrillas, hay una tienda que nos encanta recomendar: se llama La Casa, en la Calle del Muelle, 12. Allí puedes encontrar desde vestidos frescos y sombreros de paja hasta capazos ideales para la playa y camisetas veraniegas. Un detalle local curioso: si no te cabe todo en el bolso, te lo envían por Bizum y te lo entregan en la recepción de Casita del Puerto—práctico, ¿no?
Precios orientativos (según comentarios recientes en sus redes sociales):
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Sombrero de paja artesanal: entre 25 € y 30 €
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Pareo artesanal o vestido playero: entre 35 € y 50 €
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Capazo de fibra natural: entre 40 € y 55 €
Un consejo de local: evita quedarte solo en los primeros puestos del paseo, donde los precios suben con cada paso hacia el mar. Atrévete a adentrarte una calle o dos hacia el centro y encontrarás más variedad y productos con estilo y atención cercana.
Y si buscas algo más casual y accesible, justo frente a la Gran Playa, está la franquicia Koala Bay, que tiene buenas ofertas en moda de baño, camisetas, chanclas y gafas de sol. Por ejemplo, un bañador para hombre puede costar alrededor de 35 €, y chanclas parte desde 15 €. Ideal para no perder ni un minuto de sol sin gastar una fortuna.
Ropa y calzado: estilo mediterráneo sin complicaciones
Aunque no seamos una gran ciudad, en Santa Pola hay tiendas con mucho encanto. Si lo que buscas es moda, date una vuelta por las calles principales del centro.
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En boutiques locales encontrarás ropa fresca, perfecta para el clima de la Costa Blanca.
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Hay zapaterías que trabajan con marcas españolas de buena calidad, ideales si quieres algo duradero y cómodo para caminar por el paseo marítimo.
Más allá de las compras: vivir la experiencia
Lo que hace especial esta Guía de compras en Santa Pola no es solo lo que puedes llevarte, sino lo que vives mientras lo eliges. Porque cada mercado, cada tienda y cada puesto ambulante forman parte del día a día local.
Cuando caminas por el Mercado Central y escuchas a las vendedoras charlando con sus clientes de toda la vida, o cuando regateas el precio de un sombrero en el mercadillo, no estás solo comprando: estás participando de la vida de Santa Pola.
Nos gusta decir a los huéspedes de Casita del Puerto que las mejores compras son las que guardan una historia. Ese bote de salazón que te recuerda el olor del puerto, esa pulsera hecha a mano que te regalaste como recuerdo de una tarde de paseo, o ese sombrero de palma que te acompañó en todas las fotos de tus vacaciones.
Tu maleta con un pedacito de Santa Pola
Al final, lo que hace especial esta experiencia es que las compras se convierten en recuerdos tangibles. En esta Guía de compras en Santa Pola te hemos mostrado desde mercados vibrantes hasta pequeñas tiendas locales, cada una con su encanto y su valor.
Así que cuando prepares tu escapada, guarda un hueco en la maleta. Porque seguro que querrás volver con algo más que fotos: querrás traer contigo un pedacito de Santa Pola que te haga sonreír cada vez que lo veas o lo pruebes.